Balance 2020 de El Ángel del Vino

Un año único

Los + y los - de un 2020 signado por la pandemia

Hoy me siento a escribir el balance de un año único. "Único" es el adjetivo con el que lo describiría, que lo califica, pero sin connotaciones ni negativas, ni positivas. Porque eso es lo que siento (al menos yo, que tuve hasta ahora la suerte de no perder ningún ser querido en esta triste pandemia).

Un año que nos puso a prueba en muchos aspectos de la vida, que nos obligó a aprender muchas cosas de golpe, a adaptarnos, a modificar conductas y vivir la vida de otra manera.

Pero, en esta nota solo voy a referirme al balance de mi actividad como comunicador del vino. Y en ese aspecto, esta situación de eterna cuarentena, con la gente muy resguardada en sus casas, de alguna manera creo que favoreció las ganas de leer, de ver zooms, de aprender y de tomar más vinos, lo cual se vio reflejado en que nuestro blog El Ángel del Vino este año 2020 no paró de crecer y tuvo varias alegrías: 

  • comenzar el séptimo año de vida del Blog.
  • alcanzar las 500 notas de producción propia.
  • superar las 1.000 publicaciones en la sección Novedades. 
  • llegar a superar el medio millón de visitas.
  • recibir el premio del Blog del día

La larga cuarentena nos afectó en que se cancelaron las ferias y eventos en los cuales tomamos contando directo con los enólogos y productores y degustamos sus vinos, quitando posibilidades de realizar entrevistas presenciales y de probar la cantidad de vinos que estábamos acostumbrados cuando este impedimento no existía. 

A partir de julio algunas bodegas entendieron que, en esta nueva normalidad, había que pasar al formato virtual y las degustaciones recomenzaron en forma virtual, con las lógicas limitaciones que hacen que no podamos probar los amplios portfolios de etiquetas como hacíamos antes y debiendo limitarnos a unas pocas muestras como referencia.

También perdimos los viajes a las regiones productoras, una de las fuentes más importantes que tenemos para armar lindas notas, quedaron en suspenso los pasajes ya emitidos y los planes hasta ver si podemos reorganizarlos.

Pero por otro lado la comunicación se vio favorecida gracias a la adaptabilidad de todo el mundo a reuniones virtuales, acercando las distancias, a tal punto que resultaba imposible estar en todas a las que fuimos invitados. De estas presentaciones virtuales salió el material que nos permitió mantener el nivel de notas de producción propia, cerrando el año con 90, una cantidad levemente por debajo de las 100 del año 2019. pero que equipara en el segundo lugar al año 2016 con igual número. Fuimos capaces de reinventarnos.

Otros logros a nivel personal fueron: superar los 4.000 seguidores orgánicos en Twitter (la red social en la cual más estamos presentes), lograr una actividad constante en nuestro Facebook, y relanzar la actividad en Instagram, con la ayuda de mis hijas oficiando de "community manager" porque el tiempo no me da para todo, ya que esta actividad de comunicar el vino la realizo solo en forma vocacional y no comercial.

En 2020 fui invitado por la Provincia de la Rioja para disertar sobre vinos en las Jornadas de Turismo Gastronómico, acompañando a destacados periodistas como Daniel López Roca y Fabricio Portelli. También participé en un programa de radio de Santiago del Estero y en un par de ocasiones en el programa "Sobre gustos no hay nada escrito" de Luis Mantegini y María Elena Puerta, en Radio Jornada de Mendoza.

En lo grupal, una gran alegría fue ver cómo nuestro grupo Argentina Wine Bloggers (AWB) tomó un impulso inusitado, gracias a las ganas, esfuerzo y experiencia de los más antiguos, pero fundamentalmente a una bienvenida renovación en sus integrantes. Los "nuevos" aportaron ideas y una potencia positiva para lograr posicionar al grupo (y a cada uno de nuestros blogs) en un lugar destacado en el ámbito de la comunicación del mundo argentino del vino. Para AWB tuve, además, la satisfacción de realizar una presentación sobre Uvas Criollas que tuvo gran repercusión.

Hay cosas que extrañamos mucho, nos hace falta el encuentro personal con nuestros innumerables amigos del vino, recuperar los besos y abrazos, las charlas y las risas y, ¿ porqué no?, las sanas discusiones. Necesitamos estar cerca y ojalá superemos esto pronto.

2020 nos enseñó muchas cosas, en especial a adaptarnos para los cambios que seguramente van a seguir viniendo. Espero sinceramente que podamos volver a vernos en 2021. 

¡Chin Chin y gracias por estar siempre ahí con nosotros!


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