Todas y cada una las herramientas del tratamiento de la diabetes tienen límites y ventajas en el intento de lograra los niveles normales de glucosa en sangre. El ejercicio físico, por su parte, estabiliza y modera la glucosa en sangre, pero muchas veces es utilizado irregularmente.

En la diabetes mellitus tipo I existe cierta dificultad para regular la dosis de insulina óptima  para su realización y la variabilidad en los horarios y alimentos adecuados para prevenir la hipoglucemia o hiperglucemia aumenta la complejidad de su utilización. Todo esto, muchas veces, provoca temor  al decidir realizar cierto nivel de actividad. En las personas con diabetes, el ejercicio físico debe utilizarse para favorecer la normoglucemia en conjunto con las demás herramientas y no como factor aislado.

Algunos de los aspectos positivos de la realización de ejercicios en pacientes diabéticos son un óptimo estado cardiovascular, el control de peso corporal a largo plazo, el mantenimiento del tono muscular, interaccion social, el fomento de la autoestima y el bienestar psicológico. La actividad física promueve la reducción de los niveles de glucosa en sangre en el corto y mediano plazo. También la actividad física obliga a mantener mayores controles sobre la insulina y la alimentación, realizando ajustes periódicos para mantener un óptimo balance glucémico.




Entre las recomendaciones para realizar ejercicio físico tenemos:

Utilizar un medidor de glucosa para verificar los niveles de glucosa antes y después del ejercicio, incluso durante el mismo, para asegurarse que está en el valor deseable.

Llevar siempre una fuente de glucosa de absorción rápida: Tabletas de glucosa o glucosa en forma líquida, por si hay hipoglucemia.

Se debe realizar en la medida de lo posible, ejercicio con otra persona, que comprenda lo básico de la diabetes para que pueda actuar en caso de una hipoglucemia.

Se debe beber suficientes líquidos no calóricos ni gaseosos.

Si se va solo, llevar algún tipo de identificación como persona diabética

Para prevenir la hipoglucemia, se debe aumentar la ingesta de carbohidratos o reducir la cantidad de insulina rápida utilizada antes del ejercicio físico. Si el ejercicio físico se realiza diariamente, es posible que la dosis de insulina rápida requieran ajustes en el mediano o largo plazo.



No se debe realizar ejercicios si los valores de glucosa en sangre son mayores a 199. Si se produce este valor durante el ejercicio, se debe monitorizar la presencia de cetonas en orina. El ejercicio puede conducir a un aumento de la glucemia post-ejercicio y favorecer la cetoacidosis (aumento de las cetonas en el organismo, que es casi siempre una urgencia médica).

Si el nivel de glucosa es menor de 90 antes del ejercicio y está activa la dosis de insulina rápida (tiene unas 4 horas de acción) se debe comer proteínas y grasas adicionales, sobre todo en ejercicios de moderada a elevada intensidad.

La hipoglucemia puede producirse hasta 24 horas luego del terminar el ejercicio por lo que se debe monitorizar después de terminar el ejercicio físico (sobretodo el moderado y el intenso), al acostarse, e incluso en la madrugada.



El diabético puede tomar bebidas isotónicas y energéticas durante el ejercicio? Si, si la actividad física dura más de una hora. Contienen azúcares de absorción rápida y ayuda a reponer las perdidas de electrolitos (Sodio, potasio, magnesio). Contiene unos 20 gramos de glucosa por lata aproximadamente. Eventualmente pueden mejora la hipoglucemia que puede presentar el paciente


Los ejercicios más recomendables para el diabético son los aeróbicos  (caminar, correr, ciclismo, bailar). Las actividades con pesas pueden implicar ciertos riesgos para las personas con diabetes, aunque si se realizan correctamente mantienen los valores de glucemia en rango adecuado.

A moverse por una mejor salud...Y no solo los diabéticos...


Las imágenes son de la red.

Saludos y hasta la próxima

FELICES PASCUAS