El 19 de abril de 1879, a dos semanas de iniciada la Guerra del Salitre, Chile fijó el objetivo del conflicto: asegurar la posesión definitiva y el dominio permanente del territorio boliviano comprendido entre los paralelos 23 y 24 y alterar los límites del Perú.- Acta de la sesión secreta del presidente Aníbal Pinto con el Consejo de Ministros (gabinete Varas-Santa María) en la que el gobierno chileno acordó desmembrar territorialmente a Bolivia y el Perú

Escribe: César Vásquez Bazán
Antonio Varas, ministro del Interior de Chile al estallar la Guerra del Salitre


Fronteras del Perú, Bolivia y Chile en julio de 1866, trece años antes de la Guerra del Salitre
(Pons Muzzo 1962, 177)

Acta de la Sesión del Consejo de Ministros de Chile celebrada el 19 de abril de 1879 en que se acordó ejecutar alteraciones en los límites del Perú” de producirse un  golpe serio a la armada peruana
(Varas 1918, 251-252)

Dos semanas después de haber declarado la guerra al Perú, el presidente chileno Aníbal Pinto Garmendia se reunió con su primer gabinete ministerial de tiempos de guerra. Participaron en la sesión además del presidente Pinto los ministros Antonio Varas de la Barra (Interior), Domingo Santa María González (Relaciones Exteriores y Colonización), Jorge Huneeus Zegers (Justicia, Culto e Instrucción Pública), Augusto Matte Pérez (Hacienda) y el general Basilio Urrutia (Guerra y Marina).

En dicha sesión que revistió carácter secreto, el presidente Pinto y su Gabinete llegaron a la conclusión que el objetivo estratégico de Chile en la guerra –al que llamaron “objeto remoto y ulterior” sería el de desmembrar el territorio peruano, efectuando alteraciones en los límites del Perú. El acta de la sesión secreta del presidente con su Gabinete así lo registra:

“En lo que toca al objeto remoto y ulterior que en la guerra puede proponerse alcanzar el Gobierno de Chile, aunque no ha entrado en las miras de éste ensanchar el territorio de la República con adquisi­ción del ajeno, ni ha sido ni es su propósito asumir el carácter de conquistador, el señor Presidente y Ministros fueron de opinión que ese objeto puede modificarse sen­siblemente, según el rumbo que tomen los sucesos. Así, un golpe serio dado a la armada peruana; la segregación de Bolivia de la alianza con el Perú para colocarse a nuestro lado en el actual conflicto, serían causa que po­drían modificar los propósitos actuales del Gobierno, poniéndole quizás en el caso de perseguir como resultado de la guerra, alteraciones en los límites del Perú, que asegurando por completo la tranquilidad de la República, imposibilitaren a aquella Nación para ser una amenaza contra el equilibrio Sudamericano” (Varas 1918, 251-252).

La fecha de la declaración del gobierno de Chile respecto al desmembramiento territorial del Perú fue el 19 de abril de 1879. Habían transcurrido sólo dos semanas desde el inicio de la guerra y el gobierno del país del sur tenía establecido que el objeto “ulterior” del conflicto era el de efectuar “alteraciones en los límites del Perú”. 

Requisitos para desmembrar al Perú

Los representantes de la clase gobernante chilena entendieron que para alcanzar el mencionado objetivo estratégico, Chile tendría que propinar “un golpe serio a la armada peruana” y tendría que obtener “la segregación de Bolivia de la alianza con el Perú”.

La primera condición fue cumplida en dos etapas. Inicialmente, el 21 de mayo de 1879, la fragata “Independencia”, encalló frente a Iquique; cuatro meses y medio después, el 8 de octubre de 1879, Perú perdería el monitor “Huáscar” en el Combate de Angamos.

En cuanto a la segunda condición, debe recordarse cómo en abril de 1879 el diplomático chileno Justiniano Sotomayor propuso al presidente boliviano Daza –en cartas fechadas ocho y once de abril de 1879– que Bolivia abandonara su “inconveniente” alianza defensiva con el Perú y se uniera a Chile. De esa manera, “[Bolivia] tendría en su mano apoderarse de la puerta de calle de que carecía”. Sin duda, Sotomayor se refería con su mención a la “puerta de calle” al Océano Pacífico que podría proporcionar Tacna, Arica y Moquegua.

Similar propuesta se formalizó en las denominadas Bases Chilenas de Reconciliación con Bolivia aprobadas por el Consejo de Estado de Chile bajo la dirección del presidente Aníbal Pinto el 22 de mayo de 1879. A cambio de renunciar a su alianza con el Perú y de entregar a Chile el territorio comprendido entre los paralelos 23 y 24, Chile ofreció a Bolivia ayudarla a apoderarse de Tacna, Arica y Moquegua como compensación por la pérdida de su litoral. Además, entregaría a Bolivia el “armamento, dinero y los demás materiales” que exigiera la defensa de sus nuevas posesiones. El documento fue firmado por Domingo Santa María, ministro chileno de Relaciones Exteriores. Fue puesto en manos del presidente Daza en Arica, un mes después, por Gabriel René Moreno, historiador boliviano de larga residencia en Chile y dueño de visibles simpatías por el país del sur, al cual consideraba su “segunda patria”.

Si bien Bolivia no renunció de manera formal a su alianza con el Perú, lo cierto es que tras la derrota en la Batalla del Alto de la Alianza, el 26 de mayo de 1880, no volvió a enfrentar militarmente al país del sur. En términos efectivos, Chile obtuvo “la segregación de Bolivia de la alianza con el Perú” un año después de declarada la guerra.

Habiendo “cambiado el rumbo de los sucesos” y cumplido las causas que modificarían los objetivos del Gobierno de Chile, los invasores del sur procedieron a ejecutar el desmembramiento territorial del Perú y secuestrar del territorio patrio las circunscripciones de Tacna, Arica y Tarapacá.

Obras citadas

Pons Muzzo, Gustavo. 1962. Las fronteras del Perú: Estudio histórico. Lima: Talleres Gráficos Iberia, S. A.

Varas, Antonio. 1918. Correspondencia de don Antonio Varas sobre la Guerra del Pacífico. Actas del Ministerio Varas - Santa María. Abril - Agosto 1879. Santiago de Chile: Imprenta Universitaria.

© César Vásquez Bazán, 2012
Todos los derechos reservados
Enero 9, 2012

Post a Comment

0 Comments